El Nobel de Literatura, premio que forma parte del amplio reparto que, año tras año, se dona a eminencias destacadas en gran variedad de ámbitos, está destinado a aquella persona que, en su dominio de las letras, haya creado la obra inspirada por el ideal más noble. Así lo quiso su fundador, Alfred Nobel, químico sueco que destinó la fortuna acumulada a lo largo de su vida a recompensar a aquellos que hubieran aportado el mayor beneficio a la humanidad.
A pesar de que en las últimas dos décadas se ha incrementado su reconocimiento, desde su primera concesión, en 1901, sólo trece mujeres han sido premiadas con él, frente a casi un centenar de hombres. ¿Falta de aptitudes o más bien de oportunidades?
Querría, a continuación, rendir homenaje a todas las mujeres que escriben, que luchan por abrirse camino en un mundo al que, a lo largo de la historia, apenas han tenido acceso. Porque ellas, todas y cada una, están detrás de cada escritora Nobel.
1909: Selma Lagerlöf. Primera mujer miembro de la academia sueca. Su obra El carretero de la muerte fue llevada al cine.
1926: Grazia Deledda. Considerada una de las más célebres escritoras italianas de principios del siglo XX. Cenizas es su novela más popular.1928: Sigrid Undset. Escritora noruega de origen danés. Su obra se centra en dos temas: los problemas de las mujeres trabajadoras en su primera época y las novelas históricas ambientadas en la Noruega medieval. En 1940 se exilió a EEUU, donde colaboró activamente con el movimiento antinazi.
1938: Pearl S. Buck. Novelista estadounidense cuya obra está influida por la cultura y costumbres chinas, pues pasó allí la mayor parte de su vida. La buena tierra fue premio Pulitzer.
1945: Gabriela Mistral. Escritora chilena cuyo verdadero nombre era Lucila Godoy. Considerada una de las más importantes poetisas hispanoamericanas y una de las figuras más relevantes de las letras mundiales. Sus temas se reparten entre su honda ternura hacia los más desprotegidos, su amor a Chile, su preocupación por la problemática de las mujeres y su afán de poetizar la vida popular y cotidiana. Desde Desolación hasta Recados contando a Chile así lo acreditan.
1966: Nelly Sachs. Alemana de familia judía, escapa de la persecución nazi y se refugia en Suecia, donde vive hasta su muerte. Poetisa y dramaturga, su obra se inspira en la tradición literaria judía. Es autora del drama Eli, misterio sobre los sufrimientos de Israel. Compartió el Nobel con la israelí S.J.Agnom.
1991: Nadine Gordimer. Escritora sudafricana considerada una de las personalidades más destacadas del mundo literario contemporáneo. Su obra se ha centrado en la descripción y crítica del apartheid, razón por la que algunos de sus libros fueron prohibidos en su país. La hija de Burger es considerada su obra maestra.
1993: Toni Morreson. Considerada una de las figuras más relevantes de la narrativa afroamericana, su obra se centra en los problemas de las comunidades negras estadounidenses. Su novela Beloved fue premio Pulitzer.
1996: Wislawa Szymborska. La profunda reflexión moral de su poesía y el lirismo preciso y contenido han seducido a varias generaciones de polacos. Su primer libro se titula Busco la palabra.
2004: Elfriede Jelinek. Escritora rebelde y provocadora, denuncia la violencia sexual y la hipocresía social. Su obra La pianista fue llevada al cine y consiguió el premio Jurado de Cannes 2001.
2007: Doris Lessing. Escritora británica de origen iraní. Vivió en Sudáfrica y actualmente reside en Londres. Su obra se centra en la defensa de los derechos humanos, la problemática sociopolítica africana, la crítica de la vida tradicional británica y la reflexión sobre la subjetividad femenina. Su libro más importante es El cuaderno dorado.
2009: Herta Müller. Nació en Rumanía, en una familia de minoría alemana, los suabos del Banato. Exiliada en Alemania en 1987, el dolor de la represión de las dictaduras marca claramente toda su obra. Su primer libro se titula En tierras bajas.
La mujer fuerte
Me acuerdo de tu rostro que se fijó en mis días,
mujer de saya azul y de tostada frente,
que en mi niñez y sobre mi tierra de ambrosía
vi abrir el surco negro en un abril ardiente.
Alzaba en la taberna, honda la copa impura
el que te apegó un hijo al pecho de azucena,
y bajo ese recuerdo, que te era quemadura,
caía la simiente de tu mano, serena.
Segar te vi en enero los trigos de tu hijo,
y sin comprender tuve en ti los ojos fijos,
agrandados al par de maravilla y llanto.
Y el lodo de tus pies todavía besara,
porque entre cien mundanas no he encontrado tu cara
¡y aun te sigo en los surcos la sombra con mi canto!
(Gabriela Mistral)
* Parte de la información sobre las autoras tiene como fuente la colaboración de M.S. en La Veu de Torre Llobeta (número 49), revista literaria fundada y editada por Dones en Forma, grupo de mujeres de entre 60 y 80 años que lleva a cabo actividades culturales en el Centre Cívic Torre Llobeta desde hace casi dos décadas.


Pues es una bonita entrada Aïda, y creo que hace un poco de justicia. Se antoja que son pocas las mujeres que han llegado al Premio, ¿verdad?
ResponderSuprimirAprovecho la ocasión para desearte una FELIZ NAVIDAD.
Un saludo.
Desde luego, Deusvolt. Sólo trece mujeres frente a casi un centenar de hombres es un poco desequilibrado. Aunque, afortunadamente, parece que empieza a compensarse un poco el reparto de premios.
ResponderSuprimirFELICES FIESTAS a ti también y gracias por el comentario. Un abrazo.