viernes, 14 de enero de 2011

Disfrutar del pánico

Estas dos preguntas no se podían tomar en forma aislada: estaban vinculadas a otras: si no quería a Allende, ¿a quién quería? ¿A mí? ¿A Hunter? ¿A alguno de esos misteriosos personajes del teléfono? ¿O bien era posible que quisiera a distintos seres de manera diferente, como pasa en ciertos hombres? Pero también era posible que no quisiera a nadie y que sucesivamente nos dijese a cada uno de nosotros, pobres diablos, chiquilines, que éramos "el único" y que los demás eran simples sombras, seres con quienes mantenía una relación superficial o aparente.

[El Tunel; E.Sabato]



Redefinirse, reinventarse, reescribir la historia y redescubrirse en nuevos papeles. Sorprenderse, desesperarse, no detenerse más que para coger aire. Resurgir en distintas formas, ponerse a prueba, no decaer. No conformarse, seguir soñando, no renunciar. Disfrutar del pánico que provoca tener la vida por delante.

1 comentarios:

  1. La vida da miedo y no saber qué hacer con la tuya, pánico.

    Por cierto, me encantó El Túnel de Ernesto Sábato; ha escrito sólo tres novelas, pero maravillosas, increíbles. La manera de plasmar el sufrimiento y los enfermizos celos de Juan Pablo Castel me capturaron desde ese comienzo en el que se confiesa autor de la muerte de la mujer que ama.

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