Al buscar el lirismo del objeto voy a encontrarme con el lirismo de la palabra, y en mi devoción por los libros creeré que es superior tener un estilo literario a tener un estilo de vida. El estilo es el hombre, ha dicho Buffon; pero entonces para mí los hombres, los mayores, son más bien la retórica. El estilo somos nosotros, los niños, prisioneros, atrapados entre la retórica de la familia y la retórica del colegio, que es la estilística. "Que viene un hombre!", para nosotros no hay alarma tan elemental como la que avisa de la presencia retórica de un mayor. El estilo es la visión del mundo, esto lo ha dicho Proust, y yo voy a empezar a juzgar el mundo queriendo huir de toda retórica e imbuido a la vez de la retórica de libros que aspiran a cambiar el mundo de los lectores. No hay un estilo preciso sin una intención precisa, o eso aseguran los franceses, y así mi intención precisa será convertir las palabras en cosas, y no lo contrario.
[Los Príncipes Valientes; P.Andújar]
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Maldito Peter Pan...
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